Ni siquiera yo sé

—No puedo darte lo que esperas, lo que mereces, lo que anhelas —dijo con una voz que parecía cargar el peso del mundo.

—¡Vamos! Ni siquiera yo sé lo que quiero. Si lo supiera, no estaría aquí, pero aquí estoy, buscándolo. Y en mi búsqueda, el destino me ha traído hacia ti. No tengo idea si eres la pieza que falta, pero algo me dice que sí, que debes ser tú.

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