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Hazme olvidar

Fallé en el amor, fracasé de nuevo, dejé mi ser, sin más que un leve vuelo. ¿Será el temor lo que me aleja tanto? Mis pensamientos me envuelven en llanto. Recuerdo el dolor de amores idos, lágrimas caen, por los sueños perdidos. Corrí, me alejé, no quise verte sufrir, tu llanto brotó, eso no era para ti. Aquí estoy de nuevo, sin poder amar, incomprendido en mi singular pesar. Necesito escape de mi propia prisión, sálvame con tu dulce compasión. Anhelo que me ames con única pasión, que seas el alivio a mi corazón. Hazme olvidar el dolor que llevo en mí, con un amor que cure y haga revivir.

Estoy seguro

Cuando en ti pienso, un suspiro escapa, al escribirte, mi corazón relata, con ojos cerrados, en sueños te abrazo, al verte, mi mundo pierde su espacio, y sin duda alguna, de ti estoy enamorado.

En abrazos envueltos

Buenas noches te deseo, pues dormiré con anhelo, de tus besos, tus caricias, de narrarte fantasías. En abrazos envueltos, con pocos ropajes sueltos, besos íntimos, profundos, enlazados, puro gozo. Convertidos en ladrones, de pasiones sin razones, robaremos a escondidas, a nuestros corazones.

Dentro de mí

Te vi en mis sueños, tan claro, tan cierto, Fingí una sonrisa, ocultando mi desacierto. Dentro de mí, un tumulto, un grito callado, A pedazos me deshacía, por dentro desolado.

Hasta el fin

¿Cómo va con esa dama, de la que tanto has hablado? Esa que a tus ojos inflama, y al nombrarla, te deja encantado. Tus ojos brillan, cambian de color, tu aliento se altera al mencionar su amor. Deberías verte, es un espectáculo veraz, con la mano en el pecho, intentando calmar el corazón que parece querer escapar. Cuéntame si todo marcha bien, si ella te trata con el mismo querer. Y si al hablar de ti, ¿puede ser? ¿Se le ilumina el rostro también? Ámala con toda tu pasión, hazla sentir única en la creación. Que cada día sepa su valor, hasta el fin, con todo tu corazón.

Solo por una noche

Solo por una noche, te enseñaré a amar, en un solo instante. Sentirás el calor de un beso ardiente, y en un abrazo sincero, el alma latente. Así, al partir, en tu memoria persistiré, anhelarás que por más tiempo me quede. Tu mano en la mía, con miradas que atan, rogarás que te muestre cómo se ama. Nuestros labios se encontrarán una vez más, una noche será suficiente, lo verás. Entenderás el verdadero significado de amar, dame solo una oportunidad, no me dejarás marchar.

Son esos momentos

Ignoro qué te sucede, otra vez ha ocurrido, me he quedado mudo, sin nada que decir. No fue real lo sentido, todo fue fingido, una ilusión, un sueño del que despertar al fin. No sabes lo que siento, ni podrás entenderlo, es un enigma profundo, perdido en el confín. Son esos momentos, una canción repitiendo, imaginando lo que pudo ser, en un eterno quizás. Decisiones al azar, sin rumbo, sin sentido, soluciones al océano lanzamos, sin mirar atrás. Sentados frente al crepúsculo, en silencio, perdidos, tu nombre en mis labios, hasta que la noche caerá. Alzamos la vista al cielo, el mismo que nos unió, testigo de nuestra historia, conocedor de la verdad. Le suplicamos, le imploramos, en un vano esfuerzo, más él solo observa, inmutable en su eternidad.