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Anoche comprendí

Anoche comprendí que te añoraba, no sabía que aún morabas en mi mente oculta, lo descubrí al sentir tu abrazo que me alzaba, una paz me invadió, inalcanzable y absoluta, solo tú provocas esto, solo tú lo lograbas, más te conformas con poco, o temes perderlo todo, en disputa. Prefieres la distancia, amarme en el secreto, lo entiendo, somos dos almas en eco, ahora que existimos, ¿qué es lo que hacemos? sí me dieras un minuto, si te diera ese tiempo, ¿Cómo acabaría nuestra historia, qué destino tenemos? ¿Qué sientes cuando juntos desafiamos al viento? Caminaremos juntos, de la mano, sin desvío, bajo el cielo testigo de un amor no dicho, secretos que se pierden, como recuerdos en el río. Llegó la hora de partir, de un adiós no previsto, esconderemos las manos, desviaremos el rostro, fingiremos desconocernos, negaremos lo escrito, mentiremos si nos cuestionan, si aún arde nuestro mito.

Redacté el poema más hermoso

Redacté el poema más hermoso del orbe, el cénit de los versos que jamás se han descrito, más se extravió... de su esplendor, solo absorbe mi memoria el final, dulce y bendito: "Te quiero", decía, y en mi alma se inscribe.

Con un piano de juguete

Con un piano de juguete, melodías nacen en mi mente, para declararte dulcemente, mi amor por ti es para siempre.

La princesa anhela soñar

La princesa anhela soñar, pero antes de descansar, desea en papel plasmar, versos que puedan vibrar. Su mano, con gran destreza, se mueve en la mesa, trazando lo que el alma pesa, en un mar de pura belleza. Lo que su corazón confiesa, en cada línea que empieza, es un sueño que tropieza, con la realidad que adereza.

Juntos

Página 1 En un lugar que no era lugar, en un tiempo que no era tiempo, dos almas se encontraban en un cruce de caminos. Ella, con ojos que destilaban un mar de historias pasadas, y él, con un corazón aun aprendiendo a latir al ritmo de la soledad. Habían sido amantes, sí, pero ahora eran solo dos viajeros en un mundo que parecía haberlos olvidado. El aire estaba cargado de un silencio incómodo, de esos que se cuelan entre las palabras no dichas y las miradas que se desvían. Él, con la cabeza gacha, escuchaba los reproches de ella, que resonaban como ecos de un amor que una vez fue. Ella, con alguien nuevo en su vida, y él, aun buscando respuestas en las estrellas fugaces. “¿Por qué estamos aquí?”, se preguntaba él, mientras el paisaje alrededor parecía burlarse de su confusión. No había respuestas, solo el camino que se extendía ante ellos, invitándolos a elegir una dirección. Página 2 El camino los llamaba, una senda que se bifurcaba en mil direcciones, cada una prometiendo un destino...

La princesa y el ropero

Conocí a una princesa, Me hablo de su ropero, Era de madera, alto y viejo, Me dijo un pequeño secreto. Me contó que en las mañanas, Cada vez que lo usaba, Con vestidos nuevos se encontraba, Al principio se asustaba. Con el tiempo se dio cuenta, Que su ropero la amaba, Pero el mueble no podía hacer nada, Más que regalarle vestidos cada mañana. Conocí a una princesa, de su ropero me habló, era alto, de madera y viejo, y un secreto me confió. Me contó que cada mañana, al abrirlo, se sorprendía, pues vestidos nuevos hallaba, y al principio temía. Con el tiempo comprendía, que su ropero la quería, y aunque quieto se mantenía, vestidos le regalaba cada día. Un día, bandidos irrumpieron, y en su habitación buscaron, joyas, oro, algo de valor, más un ropero vacío encontraron. Oyeron pasos aproximarse, era la princesa, a su cuarto volvía, los bandidos, sin pensarse, en el ropero se escondían. Planeaban raptar a la dama, y por su rescate, dinero exigir, mas ella, serena, sin alarma, se acercó al...

El sendero

El sendero de la vida es curioso, nos brinda días claros y hermosos, en ocasiones, tiempos lluviosos, pero cada instante es valioso. En tu suelo, planta una rosa, con paciencia callada, casi religiosa, descubrirás que la vida es preciosa.